En Montessori, la obediencia no es sumisión ni cumplir órdenes, sino un proceso evolutivo y profundo ligado al desarrollo de la voluntad y la autodisciplina.
Las tendencias humanas son impulsos espontáneos y naturales que orientan al individuo hacia acciones creativas y actividades que satisfacen su interioridad.
Uno de los principios fundamentales del método Montessori es el respeto por el ritmo individual de cada niño. Cada niño tiene su propio ritmo de aprendizaje y el método Montessori se asegura de respetarlo y apoyarlo.



